Historia de la detección y de los detectores
tesoros de Alibaba
Los primeros buscadores de tesoros son conocidos desde el tercer milenio antes de Jesús Cristo, saqueaban las tumbas y pirámides Egipcias. Sus investigaciones se extendían sobre todo el valle del Nilo. Los faraones tenían tanto miedo de ellos que hasta crearon un cuerpo especial encargado de proteger los lugares sagrados donde estaban las tumbas sagradas de los faraones, nobles y dignitarios, tal como en el Valle de los Reyes de Luxor o en y las pirámides. Por supuesto no había aun detector y se limitaban a cavar túneles para entrar dentro de la tumbas, refiriéndose a la historia oral y sus conocimientos de la zona.
Trabajaban de padre a hijo transmitiéndose los secretos de los mejores lugares que deben explorarse. Fueron tan efectivos que sobre más de 120 faraones, 5.000 familias de la nobleza y 10.000 dignatarios de alto nivel, no se encuentro en nuestra época  que sólo una sola tumba intacta, la del famoso faraón, Tutankamón  más unas decenas de tumbas inferiores.Hay que señalar que el secreto de la gran pirámide de Kheops permanece… Tal vez algún día se descubrirá el cuarto secreto, si no es que ya esta vacía desde hace tiempo! Un tesoro de leyenda que debe citarse y no olvidar es el de Alibaba y los 40 ladrones y su famosa caverna a los tesoros; un maravillo cuento que atormentó nuestros sueños de infancia.
La detección de metales nobles y tesoros, o al menos su investigación se remonta a tiempos antiguos. Desde el día en el que el primer hombre enterró un tesoro, otros inmediatamente intentaron de apropiarselo.
La caverna de Alibaba ...
pendulo en europa
A partir del siglo XVI el uso del péndulo se extendió rápidamente por toda  Europa.
uso del péndulo en siglo XVI
tesoros del Valle de los Reyes de Luxor y las pirámides
Evoluciónes de lo detectores de metales
La historia de los detectores de metal (real) comienza con la llegada de la electricidad
Una de estas primeras máquinas aparecer en el comercio a partir de los años 1870 bajo el nombre de Gold Finder. Por supuesto se trata sólo un detector muy sumario cuyo principio consistía en insertar un barrote en el suelo para intentar tocar un metal, tales como grandes pepitas de oro por ejemplo. El final del barrote se proveía de dos puntas metálicas que cuando volvían a entrar por oportunidad en contacto con una pepita, dejaban pasar una corriente que impulsaba a un pequeño altavoz para informar al investigador.
gold finder - historia de los detectores de metal
Al principio de los años 1900 podía obtenerse un detector que tomaba en cuenta la diferencia del campo magnético terrestre encima de una grande masa metálica o de una zona mineralizada que podía indicar la presencia de filones. El principio simplemente consistía en dos bobinas situadas a 90° en un marco que se paseaba sobre el suelo. Cualquier diferencia de magnetismo entre las dos bobinas indicaba una anomalía que era necesario de profundizar haciendo hueco en la tierra. Técnica rudimentaria que precedió de algunas décadas los detectores modernos VLF que funcionan sobre un principio muy similar.
detector acuático McEvoy en 1905
En 1905 el detector acuático McEvoy ya permitía hacer investigaciones bajo el agua para localizar carcasas de barcos. Se dejaba pasar una bobina con forma de raqueta al cabo de un gran cable eléctrico que se arrastraba detrás una barcaza. La forma de la bobina lo hacía planear sobre los fondos. Se analizaba simplemente el magnetismo. Toda presencia de resto de hierro sobre el fondo modificaba el magnetismo que se concretaba con un sonido en el auricular del aparato.
Detector de dos cabezas
détecteur à deux têtes très original
En 1921 aparecieron las primeras realizaciones de detectores de dos cabezas, los mismos casi que conocemos hoy bajo la denominación de “Two máquina” en América. Por supuesto la electrónica era muy sumaria pero el principio sigue siendo el mismo que el utilizado en los detectores modernos de esta categoría.

Detector de dos cabezas, realización 1921 USA
Un autre modèle de détecteur à deux têtes très original
detector SCR 625
1955, es el gran comienzo de las ventas de detectores civiles tanto en Europa como en los EE.UU. La guerra de 1940/45 fue ventajosa a la realización de grandes cantidades detectores de minas modernas, los cuales al final del conflicto se encontraron a partir de los años 50/55 en las almacenes de excedentes militares (Surplus) a la disposición de los particulares. Eran enormes, pesaban como plomo, no detectaban a más de 30 ó 40 cm de profundidad cual sea el tamaño del blanco pero cada uno podía comprarlo a precio barato. El más famoso de ellos fue el famoso SCR-625 del ejército Americano, construido en centenares de miles de ejemplaros.
El famoso detector SCR 625  (1940/45) en las manos de unos militares Americanos durante una operación de búsqueda de minas durante la guerra 1940/45
two-box detectors
detector very low frequency
etector de minas moderno
Una version muy moderna de un detector de minas
Maleta de transporte del SCR 625
La democratización de los detectores de metales
Los detectores modernos
Maleta de transporte del SCR 625
detector más poderoso para los profesionales
El mercado de los detectores lúdicos está mayoritariamente entre las manos de compañías Americanas como: Whites, Fisher, Garrett, Tesoro, Discovery, Teknetics… etc, citadas las más que los más importantes. Algunas marcas extranjeras se distinguen también incluida la famosa compañía Australiana Minelab que fabrica excelentes detectores tanto de tipo VLF como aparatos mucho más profesionales como los GPX 4000 ó 4500 sobre todo destinados a los buscadores de pepitas.
Parte de un circuito electrónico de un Deepers
Los radares o GPR (Ground Penetrating Radar)
radares
GPR
Ground Penetrating Radar
Específicamente los radares se utilizan mas para la localización de antiguas fundaciones, estructuras ocultadas, conductos enterrados, de anomalías de los suelos que por la búsqueda de metales enterrados. No representan ninguna ventaja para la detección de los metales, sólo se mueven sobre terrenos planos o previamente preparados, por lo tanto no sirven de nada sobre zonas accidentadas, establecidas de árboles o sembradas de rocas o de obstáculos naturales tal como en los ceros por ejemplo. No indican la presencia de los metales sino solamente la diferencia de densidad de los constituyentes bajo suelo prospectado. Las indicaciones proporcionadas por estas maquinas deben ser descifradas con unos programas informáticos especializados. El precio de un buen Radar se acerca a los 15.000 Euros.
Los detectores profesionales de gran potencia
Dentro de la categoría de los detectores más poderosos utilizados por los profesionales y por los investigadores expertos y exigentes, mencionaremos por supuesto los detectores de Pulse Inducción o de Pulsos. En efecto es el sistema electrónico más seguro y el más confiable para la detección de los metales mismos muy profundamente enterrados. Los buenos fabricantes no son legión ya que fabricar un detector de pulsos eficaz y muy poderoso pide un control perfecto de este sistema lo que requiere varios años de experiencias en la materia y la disposición de un sólido equipo de ingenieros especializados en esta rama. Se conocen algunas marcas Alemanas con sus aparatos como Pulse Star o Lorenz pero el mejor material de detección en este campo (dicho por cientos de aficionados de la detección) es aún Minelab, en particular, para la búsqueda de pepitas (véase el GPX 4000 ó 4500) o Deepers Detector para la calidad del material, su potencia de detección en profundidad y su notable facilidad de uso (véase el nuevo Deepers X5). Desde hace algún tiempo se puede ver aparecer nuevas marcas de origen Búlgaro o países del Este que ofrecen detectores de esta categoría…. Absolutamente nada de comparable con un Minelab o un Deepers. ¡Tardarán aún algunos años para competir con Minelab o Deepers Detector.
deepers x5 la revolucion en pulse induccion
El nuevo Deepers X5 (modelo 2011)
Un increíble detector muy compacto pero súper poderoso especializado en la búsqueda de metales preciosos enterrados mismo a grande profundidad...Nada se le escapa !
Quelques exemples de radars utilisés en archéologie ou travaux publics
Les magnétomètres
magnétomètres mag 505
El magnetómetro, tal como un MAG 505 de Deepers Detector es un instrumento complementario ideal para la búsqueda potente de objetivo profundamente enterrado en hierro o acero o que implica una parte de estructura constituida de estos mismos metales. Un magnetómetro no sustituye a un detector de Pulsos, como un Deepers x5, o un Deepers MF, que siguen siendo esenciales en la investigación, pero es un complemento casi indispensable que todo investigador consciente debe poseer. En efecto, es de notoriedad que hay un enorme número de descubrimientos trésoraires contabilizados y descritos con precisión contenidos en recipientes en hierro.
Se puede citar los recipientes siguientes que sirven generalmente para disimular tesoros: cofre de marineros, de viajeros o de de corsarios, (herrajes, esquinas, puñados y refuerzos en hierro), las latas de toda especie, las cajas antiguas de galletas o golosinas de fierro lata, las cajas de té y todas las cajas en hierro galvanizado, las pequeñas cajas a cerraduras en acero (los de los que se servía la gran mayoría de las personas desde el siglo XVI y hasta los años cincuenta para guardar sus preciosos valores en oro, sus joyas y títulos importantes - se ocultaba la caja en el fondo de un gran cajón, sobre un armario o en la bodega pero se enterraba rápidamente a la primera alerta).
Mag 505 de Deepers Detector
Agradecimientos a: Martine Schilenberg, Stef Menson, Robert Germaux, Eric Masselin et Bob Steiner para su participación a la redacción de esta página del  Club Latincom.

Copyright Deepers Detector - Juin 2009
Alain Chatillon

Tengamos en cuenta también que un magnetómetro puede servir a la localización de los sedimentos de arena negra (black sand en Inglés). Estos depósitos, situados generalmente al fundo de los ríos auríferos o de su antigua recorrido, pueden contener arena negra de constitución ferrosa y una verdadera fortuna en pepitas de oro. La densidad del oro hace que este metal se acumula en las grietas, hoyos o agujeros y trampas naturales con la arena negra de densidad también importante en comparación con los aluviones normales del rio. El Mag 505 de Deepers Detector es especialmente útil para este tipo de investigación ya que puede localizar fácilmente estos depósitos de arena negra, los cuales pueden también contener bastante oro. En arqueología, un buen magnetómetro permite también hacer rápidas relaciones y determinar así las zonas más propicias a buenos descubrimientos.
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monedas napoleonicas
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Nosotros no entraremos en polémica con los practicantes o creyentes en radiestesia, por que no es nuestra meta; admitamos solamente que por el momento nadie ah podido demostrar científicamente el fundamento de estas prácticas. Dejemos entonces la entera responsabilidad a los investigadores proveídos de plomada, de un dowser o de alguna barra, incluso articulada, para explicarnos su teoría y después de todo, si no encuentran nada no es de nuestra culpa.
Los detectores de metales modernos aparecieron a partir de los años sesenta, son fabricados en adelante por un buen número de compañías en el mundo. Hay que subrayar que los detectores lúdicos o de recreos, representan alrededor del 95% de todas las transacciones. Los detectores con mucho más alcance en profundidad, de los que se equipan los arqueólogos, los investigadores expertos, las empresas mineras y de obras publicas como también las expediciones son del tipo de Pulsos.
Los detectores lúdicos se destinan en busca de pequeños objetos poco profundos pero lo que desea el usuario de este tipo de máquina es sobre todo una buena discriminación que permite no confundir un pequeño clavo de una moneda. Profundidad máxima de detección de un VLF: alrededor de 35/40 cm, se localizará una moneda de oro a 20 cm máximo. Muchos fabricantes (o más especialmente sus distribuidores) anuncian características sin común medida con la realidad. Los detectores de dos cabezas se clasifican en esta categoría ya que utilizan el principio electrónico similar. Son más sensibles pues pueden detectar una masa metálica a más profundamente pero en contra parte son inestables, poco fiables en sus indicaciones y detectan incluso las zonas húmedas o todo cambio de mineralización del suelo.